Perfil del docente

El perfil del maestro de niños tan pequeños es complejo, su tarea requiere especificidad y formación teórico-práctica, sólida y segura. Está sometida a las demandas de afecto de bebés y niños pequeños a los que debe responder significando momentos y señales de placer o displacer. Así como también comprender y contener a las ansiedades y temores de los padres ante el ingreso de este niño pequeño al jardín maternal.

Este docente debe poseer los elementos teórico-prácticos para sostener desde lo emocional y afectivo a este bebé – niño y su familia. Deben ser docentes capaces de leer el lenguaje, no sólo de las palabras sino de los gestos, de los llantos, de las miradas, de las socializaciones, del ritmo y temperatura del cuerpo.
Ser docentes capaces de escuchar no sólo palabras y frases, sino sonidos, vocalizaciones, etc., que se traducen en el ofrecimiento desde el docente en él “¿Qué querés?”, dando lugar a un sujeto con historia con otros significativos y deseo.

Se debe formar en el SABER, en el SABER HACER, pero además con el SABER SER, ya que el docente muestra en su MATERNAJE los aspectos subjetivos más profundos de su persona.